martes, 25 de mayo de 2010

Cama Asesina

Ya el procurador mexiquense dijo lo que la opinión pública no quería escuchar: “La muerte de la pequeña Paulette fue accidental”. Y punto.

La investigación de la muerte de la niña de apenas cuatro años de edad, se llevó en medio de un ámbito de irregularidades y desatinos, como las declaraciones anticipadas de Bazbaz de que las investigaciones trotaban por la hipótesis del homicidio, de ordenar tratamiento psicológico para Lissete, la mamá de Paulette y de someter a las nanas de las niñas a severos interrogatorios como esperando algún titubeo, de esos que se dan naturales en los crueles interrogatorios policíacos, para declararlas culpables.

La atenta opinión pública no lo creía. Los medios de comunicación llenaron de calificativos al Procurador Bazbaz, quien queda como el alumno reprobado con problemas de aprendizaje; pretendiendo, de paso, desinflar los globos de Enrique Peña Nieto, que lo han elevado sobre los demás en la carrera presidencial.
Entonces quien va a explicar, si la conclusión es muerte accidental, como es que Paulette, con sus problemas motrices, entiéndase escasas fuerzas para moverse por si misma; hubiera podido levantar el colchón para luego quedar atrapada y morir por asfixia. Pero además, cómo creer en esa hipótesis cuando otras personas, como es el caso de una cercana amiga de Lisette, haya dormido en esa misma recámara en días de búsqueda, sin percatarse de algún abultamiento en la cama. Más sospechoso aún, cuando esa misma cama fue tendida (arreglada), al menos 7 veces, sin contar los repetidos momentos que por todo el lujoso departamento fue buscada por Mauricio y Lisette, los papás; las dos nanas; los peritos de la Procuraduría; los investigadores; el procurador y sus auxiliares; los familiares; las amigas y amigos del matrimonio; y nadie vio nada; nadie se percató que la indefensa niña permanecía bajo el colchón.

Los vecinos también se sumaron a la voluminosa búsqueda: alberca, jardines, los otros departamentos; en todos lados… y nada, absolutamente nada.

¿Algún embrujo se habría apoderado de la recamara de Paulette que hizo ver visiones a todos, incluyendo a la perspicaz e inteligente Adela Micha, que en algún momento de la entrevista permaneció sentada en la cama del hechizo? Por eso están molestos, por eso nadie cree en lo que dijo el novel procurador.

Hay algo que llama la atención por que se contrapone a las conclusiones del Procurador mexiquense: el equipo con que cuenta la Procuraduría del Estado de México es de alta tecnología, lo mejor en recursos para investigar; los peritos cuentan con la mejor inversión en cuestiones de capacitación; es más, la Procuraduría de Bazbaz esta muy por arriba de la Procuraduría General de la República. Entonces, ¿qué fue lo que pasó?

Por eso, tal vez tengan razón quienes critican al Procurador pero no por llegar a conclusiones inverosímiles, sino por no dimensionar las consecuencias de las relaciones de la familia Gebara Farah con los círculos del poder presidencial, de donde tal vez provino alguna petición para darle una salida tangencial al asunto.

Aunque tampoco se descarta que este favor, los panistas luego lo hayan tornado en una trampa político-electoral en contra de Peña Nieto, exhibiéndolo como el gobernador más desorientado en cuestión de investigación de delitos. Esta hipótesis toma fuerza después de escuchar las declaraciones del líder del PAN Cesar Nava, y de la mamá de Paulette, Lissete, cuando esta última muestra desacuerdo con las investigaciones que la declaran inocente.
Solo falta escuchar la sentencia sobre la verdadera asesina: ¡la cama!. Autor: Angel Lara Platas. // Fuente informativa: Alcalorpolitico.com // Fecha: Martes 25-Mayo-2010.

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